Albaola y el patrimonio marítimo vasco
Damos continuidad a la colaboración con Albaola Itsas Kultur Faktoria en su labor de recuperación, conservación y difusión de la cultura marítima vasca a través de proyectos que mantienen vivos embarcaciones, conocimientos y formas de vida vinculadas al mar.
11 Mar 2026
La relación de Euskal Herria con el mar forma parte de nuestro patrimonio cultural. Oficios, embarcaciones, técnicas de construcción naval y formas de vida transmitidas durante generaciones forman un legado que merece ser conservado y, sobre todo, compartido con las nuevas generaciones.
Desde Orona Fundazioa apoyamos esta labor a través de nuestra colaboración con Albaola y, entre otros, con dos proyectos que representan dos formas diferentes de preservar nuestra memoria marítima: la construcción de la Nao San Juan y la recuperación del Ozentziyo.
La Nao San Juan: recuperar la gran tradición naval vasca
Uno de los proyectos más emblemáticos de Albaola es la construcción de la Nao San Juan, una réplica científica del ballenero vasco del siglo XVI que fue construido en Pasaia y naufragó en 1565 en Red Bay, Canadá.
A partir de las investigaciones arqueológicas realizadas sobre el pecio, Albaola inició en 2014 su reconstrucción utilizando materiales, técnicas y oficios tradicionales de la construcción naval vasca. Tras su botadura en 2025, los trabajos continúan para completar su equipamiento y hacer realidad el objetivo de convertirla en un futuro museo flotante capaz de transmitir la historia de la navegación vasca.
Ozentziyo: mantener vivo un modo de vida
Junto a la recuperación de grandes embarcaciones históricas, Albaola trabaja también para preservar barcos más cercanos a la vida cotidiana de nuestras comunidades costeras. Es el caso del Ozentziyo, considerado un símbolo vivo de la pesca tradicional vasca.
Después de más de dos décadas de actividad, la embarcación estaba destinada a desaparecer debido, entre otras razones, a la falta de relevo generacional. En 2015, Albaola la adquirió con el objetivo de salvarla de su deterioro y proteger no solo el barco, sino también todo un modo de vida y una cultura marítima de gran valor.
Desde Orona Fundazioa valoramos especialmente la labor de Albaola porque entendemos que el patrimonio cultural no es un legado estático: se mantiene vivo cuando se investiga, se recupera, se utiliza y se transmite.
Apoyar proyectos como la Nao San Juan y el Ozentziyo significa contribuir a conservar embarcaciones, técnicas y conocimientos, pero también las historias y las formas de vida que se encuentran detrás de ellas.